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Etiqueta: Feminismo

Humo

Porque no solo consiste en golpes, hoy, #25N, día mundial contra la violencia de género quiero visibilizar otra forma de violencia que los varones ejercen sobre las mujeres, la prostitución (una auténtica forma de esclavitud) mediante este relato que forma parte del libro del I Concurso de relatos cortos ACEN Denuncia social: Mirad… ¡Están ahí!

Él estaba de pie, junto a la cama y luchaba contra la cinturilla del pantalón al intentar remeterse los faldones de la camisa por dentro. Mientras, ella fumaba con aparente deleite el pitillo que acaba de encender.

—¿Crees que podremos volver a vernos esta semana? —preguntó él con naturalidad.

—Claro, mi amor. ¿Te parece bien el jueves? Misma hora, mismo sitio. —Él buscó la mirada de ella y asintió sin palabras a la propuesta. Ambos se sonrieron.

A continuación, haciendo gala de una técnica que le había llevado años perfeccionar, casi tantos como los que llevaba en el oficio, ejecutó con precisión una voluta de humo que se elevó liviana hacia el techo de la habitación. Él no apartaba la vista de ella y no paraba de sonreír.

—Lo siento, cariño, tengo que marcharme ya. He quedado a las cinco con un cliente en la oficina y no quiero que tenga que esperarme. ¿Ya te he dicho hoy lo fabulosa eres? —Y la sonrisa se le agrandó hasta darle a su rostro un aspecto bobalicón. Finalmente salió de la habitación cerrando la puerta con suavidad.

Entonces ella apagó enérgica el cigarrillo al tiempo que cambiaba la fingida sonrisa por una mueca de exasperación. Tenía que darse prisa o le caería otra multa, algo que no se podía permitir en su situación. «Estos cabrones son todos iguales. No me los quito de encima ni con agua caliente. Creen que una no tiene otra cosa que hacer que darles coba. Ni que fuera su novia, joder…».

Gajos de naranjas

Título: Gajos de naranjas

Autora: Jaqueline Cruz

Género: Erótica, romántica, feminista

Editorial: Círculo Rojo

Idioma: Español

Año de edición: 2014

Formato papel

ISBN: 978-84-9076-934-8

Sinopsis

Sara Saavedra es una profesora universitaria de 41 años que defiende obsesivamente su independencia y su libertad sexual. Convencida de que no existen las «medias naranjas», sino solo «gajos», de que el amor es poco más que «literatura» y de que, antes o del deseo, la mayoría de los hombres están a la caza de una mujer que «los cuide, los mime y les lave la ropa», Sara evita las relaciones de pareja convencionales y se limita a entablar relaciones sexuales, a menudo a través de una página de contactos por Internet. Sin embargo, cuando conoce a Raúl, la intensa atracción que él le despierta pondrá a prueba algunas de sus convicciones más arraigadas. Paralelamente, las interacciones con sus amigos Jaime y Gabriela, y con Laura, la hija de Raúl, le mostrarán otros modos de concebir la pareja, el sexo y la procreación.

Escenas eróticas y animados diálogos se aúnan en esta novela de encuentros y desencuentros que explora e invita a reflexionar sobre las relaciones afectivas en la sociedad española del siglo XXI.

Opinión

Bajo su apariencia de mujer moderna y liberada, Sara, huérfana de madre desde la más tierna infancia y sin padre conocido, esconde un alma herida. A lo largo de toda la historia, la protagonista nos sorprende con dos de sus mantras preferidos: “yo te di, yo te di, yo te di”, por lo tanto “en algún momento me vas a exigir que te  devuelva” y “todo va estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien”, que representa el miedo cerval que siente ante la amenaza que para ella supondría la pérdida de su independencia (tanto económica como emocional).

Sara tiene varias cuentas pendientes con el pasado y le aterroriza “endeudarse todavía más”. Tiene cuentas con los médicos, a los que odia; con su tía y su primo, que debido a presuntas caridades pasadas, han pretendido hipotecar su vida presente y futura; con su exmarido  controlador, del que no conserva precisamente gratos recuerdos; con la ciudad de Sevilla, de la que huye como de la peste y que siempre contrapone a su Cádiz natal, que en su mente representa “el paraíso perdido” y para terminar, con algunos amantes del pasado que no hicieron sino decepcionarla por su flagrante egoísmo e hipocresía.

En este contexto es cuando conoce a Raúl. Entonces, todos los miedos e inseguridades que tiene Sara afloran de manera inconsciente y quedan reflejados en la pesadilla que revive en sueños de una manera reiterada, pero cuyo desenlace va evolucionando en un inquietante paralelismo con los avances y retrocesos de la “relación” que mantienen ambos en la vida real. Ella, que no está dispuesta a enredarse en compromisos con ningún hombre, se ve en evidencia ante su propia contradicción. No odia a los hombres, tampoco los ama y sin embargo, le gustan, los necesita y no puede vivir sin ellos. Este constituye su verdadero drama, al igual que el de muchas mujeres heterosexuales y feministas de hoy en día que no quieren verse envueltas en una relación convencional de pareja.

En definitiva, por los ingeniosos diálogos, por los planteamientos audaces de las relaciones entre hombres y mujeres y  por las numerosas escenas eróticas que aparecen aquí y allá,  esta novela constituye una lectura divertida, estimulante y amena. La recomiendo totalmente.

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